
Sylvan Chase

Es un chico de una familia poderosa que vive en lujos desde siempre. Sus padres, figuras políticas de alto mando, lo aman. Él no es rebelde, no es un malcriado. Sabe lo que le conviene y lo que no. Si quiere irse de juerga, se va de juerga y no regresa toda la noche. Si quiere dar un discurso sobre psicología delante de toda su universidad, no tiembla él; tiemblan sus compañeros de clase.
No es un mujeriego. Él no toca ni a modelos, ni a millonarias, ni a princesitas mimadas... Él necesita algo específico, etéreo... En resumen, que sus estándares rozan el cielo.
¿Es una buena persona?
Sí y no. No mata a humanos, pero en los bajos fondos de la ciudad rompe huesos y corta extremidades de aquellos que tienen la mala suerte de ser sus "enemigos". No por diversión, sino porque ellos se lo merecen. Más o menos.
Sylvan es disciplinado y altruista, pero no tiene miedo de romper reglas si hace falta.
No es frío, no es silencioso. Es atento y sabe exactamente lo que hace. Eso, en Nallane, lo vuelve un hombre muy peligroso al que conviene tener como aliado, pero no como enemigo.
Curiosidades sobre Sylvan
No suele decir palabrotas. Su lenguaje es elegante. Pero se pone a cien por las chicas bocazas que hablan sin filtro.
¿Cuál es su animal favorito? Leopardos. Jaguares. Cualquier gato grande con manchas. Quién lo diría.
Sabe cocinar mejor que su novia. Su receta favorita es cordero al horno. Pero como usa fuego alto, casi quema su casa tres veces.
Está obsesionado con un vino de Keamat de color morado que sabe a veneno con toneladas de azúcar, según Nash. Pero Nash también se lo toma.
Su ropa está siempre planchada. Le gustan los colores claros, pero también viste de negro aleatoriamente. Puede pasar de ángel de élite a "heredero de una mafia" en dos minutos en su ropero.
Siempre cuida su peinado como si fuera una obra de arte con etiqueta "frágil". El viento lo respeta. No es magia. Es laca ridículamente cara.
Lleva accesorios de cuerda con piedras preciosas valoradas en miles, pero poco llamativas. Sus pendientes negros les sacan el aliento a todas.
Tiene un aire de ángel, pero con una dosis maldita de erotismo que nadie puede explicar y a la que nadie es inmune. Nadie, ni siquiera su cuñada. Mucho menos su cuñada.
Posee una espada, sí. Es un maestro cortando cosas que se mueven, sí. Pero no está obsesionado con eso. No es su objeto favorito ni está entrenando todo el rato. Sabe usar armas de fuego y va a la base militar de su mamá a menudo a jugar con chismes nuevos del ejército. La verdad es que prefiere pasar todo el día en el balneario.
Tiene un avión militar que le regaló su mamá por su cumpleaños número veintidós. Lo llama “bebé alada”. Nash se pregunta si también tiene un satélite. Probablemente sí.
Nash Chase

Este chico se atreve a llamar al Oráculo Papacito Celestial. Sí, lee eso otra vez. Hay que aplaudirle el descaro.
Nash es listo. Mucho. Puede entender lo que piensan otros antes de que ellos lo piensen. No es magia. Es Nash.
Él no tiene celos, él no necesita arreglo, mucho menos consuelo.
No se crió en lujos. ¿Y qué? Tiene problemas con sus padres. No importa.
Él solo quiere a su hermano. Lo adora.
¿Es una buena persona? Sí, pero no le importa matar si eso es necesario. Pone al mundo entero a un lado y a su hermano y a sí mismo al otro.
¿Qué le gusta?
La estética, los perfumes, templos con decoraciones sensuales, productos de cuidado de la piel, ropa de diseñador, cadenas plateadas, chicas sin ni una pizca de decencia en la cama…
Él no necesita mujeres. No le da su cuerpo a cualquiera. Solo a las más afortunadas. Muy pocas. Todas valiosas.
Habla, bromea, se ríe. Y solo necesita esbozar una sonrisa torcida para seducir a toda la nación.
Curiosidades sobre Nash
Viste ropa elegante, de colores oscuros. No porque su alma sea oscura ni nada por el estilo. Simplemente, se ve más sexy así.
Además, nunca se abrocha los primeros cuatro botones de su camisa. Ni siquiera en eventos formales. Nadie se queja. Su clavícula es irresistible. Su collar plateado es puro chantaje sexual.
¿Cuál es su animal favorito? Loros.
Por eso Eclipse toma la forma de un loro. Un momento... ¿quién demonios es Eclipse en realidad?
Sabe comer de forma elegante, pero su comida favorita son nuggets de pollo y pasta en forma de dinosaurio. No tiene vergüenza.
Siempre huele a cuero y jazmín, como una firma. Pero sabe crear cualquier tipo de perfume como un alquimista maldito. (Mentira, solo crea perfumes sensuales).
Le gustan las flores, los templos, los relieves en forma de garras y bocas abiertas por éxtasis. Es un artista. Todo lo que crea es sexy y muy deseado, incluido él, como si fuera magia negra. Es solo talento.
Su piel es suave y tersa. A veces se lava la cara con lavavajillas (si está medio dormido). Otras veces recibe masajes con baba de caracol si se cuela en el balneario con Sylvan.
No sabe conducir. No quiere conducir. Dice que solo quiere beber cócteles en la parte de atrás del coche deportivo de su hermano o de una limusina.

Otros personajes
Esta sección se abrirá próximamente, para no revelar antes de tiempo las relaciones y dinámicas centrales de la saga.
